Extiende la mirada por debajo de su conciencia esquivándola en un gesto tosco al tomar la mano de un triste monigote coqueto, que acude al lupanar como quien se encontró por casualidad tal acceso divertimento a una gota de espasmódica alegría.
(Quién pudiera tener ese vacio existencial en el estómago y en la cabeza para desesperarse huyendo como siempre en ilusiones baratas...)
Hoy el circo del fracaso parece más brutal que de costumbre y,la ninfa,la putrefacta diosa en su aposento abre las piernas mientras se siente hija, madre, abuela, nieta; y tiene 10, 100 ,1000 años cuando el hombre deja caer sus ropas( acaso solo el pantalón para trámite tan expeditivo).Como todas las noches vende su cuerpo en un instante de dejarse ir porque si estuviera en este momento, si abriera los ojos del alma ante la máscara babosa que se retuerce encima de su cuerpo moriria de asco y de tristeza.
Y así, como quien se toma una purga, obtiene su paga para alimentar su disculpada pobreza, su miseria, sus anhelos de mierda dibujados en un pasaporte bien lejos,bien lejos a la nada.
NIL.